Hinojo Salvaje

Hinojo Salvaje

Riego de hinojo silvestre


El hinojo silvestre es una planta totalmente comestible en su totalidad desde las raíces, hasta los tallos, las hojas y las semillas. Esta planta nace espontáneamente, sin embargo, se puede cultivar con fines ornamentales y con fines productivos. Es una hierba aromática no particularmente exigente desde el punto de vista del agua, de hecho, no requiere gran atención con respecto al riego. Naturalmente, la cantidad de agua que se debe suministrar y la intensidad de las intervenciones deben tener en cuenta la temporada y las condiciones climáticas del área en la que se vive. Al ser una planta cultivada principalmente en el exterior, será suficiente para compensar con sus intervenciones las cantidades de agua suministradas por las lluvias. En el caso de que no se espere lluvia, se recomienda regar la planta solo cuando el suelo esté completamente seco. También es aconsejable, especialmente en verano, evitar la administración de agua durante las horas más calurosas, tratando de intervenir en las primeras horas del día o hacia la noche. Finalmente, se recomienda evitar condiciones de estancamiento del agua que puedan causar daños a las raíces.

El cultivo de hinojo silvestre.



El hinojo silvestre es una planta que puede soportar incluso las temperaturas más altas. Por el contrario, no tolera temperaturas excesivamente rígidas. Por esta razón, es aconsejable proteger la planta en caso de heladas nocturnas. El hinojo silvestre se cultiva principalmente en campo abierto. No se recomienda el cultivo en maceta, ya que es una planta que necesita un amplio espacio y por esta razón se requerirían macetas excesivamente grandes. La semilla se extiende directamente en el suelo, evitando suelos que favorecen el estancamiento del agua. La siembra puede tener lugar desde finales de primavera hasta finales de verano. Además de la siembra, las plantas también se pueden propagar dividiendo las cabezas a fines del verano. Esta técnica se recomienda solo si el número de plantas a reproducir es limitado. Las hojas y los brotes más suaves de la planta se usan para dar sabor a ensaladas, platos de pescado, salsas y vinagres. Las semillas deben cosecharse cuando están casi maduras y deben secarse. En la cocina, las semillas de hinojo silvestre se usan como especias aromáticas con porchetta y en otras salchichas.

Fertilización de hinojo



Las intervenciones de fertilización de hinojo no son necesarias, ya que la planta puede desarrollarse independientemente. Sin embargo, en caso de que desee garantizar a la planta un desarrollo más rápido y mejor, es posible brindarle apoyo. La primera intervención fundamental debe llevarse a cabo durante la fase de preparación del semillero. Recomendamos usar estiércol u otro fertilizante orgánico. En caso de que decida usar estiércol, asegúrese de que esté maduro. Durante el cultivo, las intervenciones siempre se pueden llevar a cabo utilizando abono o fertilizantes minerales a base de nitrógeno, fósforo y potasio. Es aconsejable difundir estos productos en la base de la planta hacia principios de otoño.

Hinojo salvaje: enfermedades y plagas



Los hongos que pueden afectar al hinojo silvestre son el moho, el moho polvoriento y la bacteriosis. En caso de que surjan estos problemas, dado que el hinojo silvestre es una planta de rápido crecimiento, es aconsejable eliminar por completo las partes enfermas y proceder a tratar el resto de la planta con fungicidas específicos. Por lo general, estos problemas están relacionados con una presencia excesiva de agua y un alto nivel de humedad. Por lo tanto, es aconsejable no exagerar el riego y elegir lugares expuestos a la luz solar directa. Los insectos que pueden atacar al hinojo salvaje son los pulgones y los caracoles. En cuanto a los pulgones, si los ataques son de entidad modesta, será suficiente para eliminar y destruir las ramas infestadas. En el caso en que, en cambio, la presencia de insectos fue masiva, se recomienda el uso de insecticidas específicos. Para los caracoles es suficiente eliminarlos manualmente. Sin embargo, en caso de que fueran numerosos, es posible utilizar cebos químicos específicos para eliminarlos de la planta.