Pinos de cobertura

Pinos de cobertura

Pinos de cobertura: características


Los pinos de cobertura son plantas gruesas y robustas que pertenecen a varias especies de coníferas. Algunos, como el alerce, el abeto y el cedro, son parte de la familia de las piñaceas; otros son arbustos de cupressaceae, como el ciprés de Leyland. Estos árboles se conocen comúnmente por el término genérico "pinos de cobertura", del cual, sin embargo, se excluyen los pinos reales; La forma particular del pino, de hecho, no es adecuada para la creación de setos. la pinos de cobertura se caracterizan por un crecimiento rápido y un follaje grueso y ancho que limita fuertemente la visibilidad; Estas plantas también resisten plagas, enfermedades fúngicas, contaminación y factores climáticos adversos. Su denso follaje y su particular robustez permiten la creación de barreras muy sólidas que contienen viento y ruido: en este sentido, estos arbustos son la opción ideal para delimitar o encerrar un espacio y proteger la privacidad de la casa y el jardín.

Pinos de cobertura: la especie más extendida



la pinos de cobertura pueden pertenecer a diferentes especies: los más extendidos son el ciprés, el alerce y el abeto. El alerce pertenece a la familia pineaceae: desde la característica forma de "pirámide", tiene una altura que supera los 30 metros y resiste muy bien al frío intenso, el viento y las heladas. Por esta razón, los setos de alerce se usan generalmente como barreras cortavientos en áreas con un clima muy hostil. Otra especie muy apreciada para la construcción de setos altos y gruesos es el abeto de Canadá, también llamado "tsuga": este arbusto de unos 30 metros de altura tiene un follaje denso y grueso compuesto de agujas con un intenso color verde oscuro. De esta especie también existe una variante "enana" que alcanza una altura máxima de dos metros: muy resistente al frío, este tipo de planta se utiliza en la composición de barreras ornamentales y divisorias. Sin embargo, la conífera más extendida para setos es el ciprés de Leyland: su follaje denso y compacto, de hecho, es capaz de garantizar la mejor protección contra el ruido, el viento y las miradas indiscretas.

Pinos de seto: cultivo



Los pinos de cobertura se arraigan fácilmente en cualquier tipo de suelo: por esta razón no es necesario fertilizarlos en el momento de la siembra. El seto debe plantarse en primavera u otoño colocando las plantas a una distancia de aproximadamente un metro entre sí: de esta manera es posible dejar suficiente espacio para que el follaje y las raíces se expandan en libertad. Gracias a su gran adaptabilidad, los pinos de cobertura pueden exponerse tanto a la sombra como a pleno sol. Es muy importante podar regularmente el follaje para fomentar el engrosamiento y mantener siempre el seto a la altura deseada. El suelo debe tener un buen sistema de drenaje para evitar el riesgo de dañar el estancamiento del agua: para este propósito, durante la siembra es útil aligerar el sustrato mezclando una cierta cantidad de arena u otro material en el suelo. El riego debe ser preciso y regular solo en el primer período después de la siembra: en el primer año, de hecho, el seto requiere abundante riego cada dos o tres días. El agua de lluvia suele ser suficiente para las necesidades de las coníferas adultas.

Pinos de cobertura: enfermedades



Los pinos de cobertura tienen una fuerte resistencia a las plagas y enfermedades: sin embargo, bajo ciertas condiciones, incluso estos arbustos pueden ser vulnerables. Un suelo húmedo, pesado e insuficientemente drenado puede provocar un estancamiento nocivo del agua y provocar la pudrición y enfermedades fúngicas. Una de las enfermedades más insidiosas es, en este sentido, la llamada "podredumbre basal", causada por un hongo que ataca las raíces. La acción de este patógeno conduce a un deterioro gradual de la planta y es detectable por el marchitamiento de las hojas. Los setos formados por los cipreses de Leyland a menudo se ven afectados por una enfermedad conocida como "cáncer de ciprés": para determinar que es un agente fúngico que infesta la corteza y las ramas. Para contrarrestar la aparición de estas enfermedades, la única solución está representada por una estrategia preventiva que implica riego frecuente y desinfección cuidadosa de los equipos de vivero. Las partes del seto ya afectadas por la infección deben podarse y luego desinfectarse cuidadosamente.

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